martes, 12 de julio de 2011

Lazos (para H.A.)

Aun permanezco atado a ti, son cadenas de acero las que mantienen mi pensamiento centrado en tu rostro, aun te amo y para mi el amor no es un consuelo sino el demonio que me hace creer en lo imposible, porque has de saber que ansío verte de nuevo, y daría mi existencia por besarte otra vez en los labios (podría dar la vida, pero actualmente mi estado se asemeja más al de cadáver con funciones orgánicas, un moderno Lázaro que espera tu llegada para levantarse ante el autoritario llamado).
¿Puedes ser libre siendo esclavo? Aun no lo sé, deseo reafirmar mi libertad amándote ¿Qué sentido tiene amar al que te ama? El verdadero amor es aquél nacido del desprecio y la indiferencia, en pocas palabras, las cadenas me liberan (Qué fácil sería hacerte a un lado y llenar tu espacio con alguien más, y aunque lo intentará nadie es como tú, nadie me ha hecho enloquecer al mismo grado y créeme, lo agradezco sinceramente).
¿Cuándo se volvió un martirio el amar y un placer prohibido el odiar? Debes saber que aun espero hallarte a mi lado con cada amanecer, soy un chantajista (ya debes haberte dado cuenta), me aferro con fervor desmedido a la pueril idea de que mi amor te "obliga" a corresponderme, al menos semejante juicio hace su aparición en las febriles noches de este neurótico que bien desearía permanecer anónimo pero que sin embargo, tiene un denominador.
Te conté que deseaba ser un escorpión y tengo mis motivos, el escorpión es el perfecto ejemplo de la misantropía, si un macho ve a otro macho el enfrentamiento será a muerte, si el mismo macho tiene contacto con una hembra, la hembra lo devorara después de utilizarlo y finalmente las crías, en un acto de supervivencia y amor, se alimentan de su madre, la soledad del escorpión le garantiza la supervivencia mientras que la convivencia con su especie marca el final, ¿Seremos los humanos tan diferentes? Aun así resulta interesante que estos arácnidos prefieran una rápida muerte en compañía que una larga vida en soledad ¿Y si mi amor fuera la sentencia de muerte? Tu ausencia me pesa tanto como la muerte misma, porque extraño todo de tí, añoro pintarte las uñas de los pies, añoro tus noches de insomnio, incluso, tus insultos.

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